Dos comunicadores que se encontraron en el camino desde el nacimiento:
Jaime Reyes Velásquez y Luis Ramiro Beltrán Salmón
Por José Luis Aguirre Alvis
Comunicador social, periodista y docente universitario
En febrero y de modo coincidente, hasta podría decirse providencial, nacieron dos de los más significativos comunicadores que dio Bolivia en el siglo XX. Por un lado, el maestro de estado, catedrático universitario e infatigable luchador por la comunicación popular el Prof. Jaime Reyes Velásquez, para los más próximos a él: Jaimito. Él había nacido en Sucre el 1 de febrero de 1945 y falleció en La Paz el 14 de octubre de 2004; y, por otro lado, el maestro Luis Ramiro Beltrán Salmón nacido en Oruro el 11 de febrero de 1930 y fallecido en La Paz el 11 de julio de 2015, y en su caso para los más cercanos el “Doc” o el Moro.
Si se puede explorar entre quienes llegaron a apasionarse y conocer cercanamente el movimiento de las radios populares, educativas y comunitarias de Bolivia, la respuesta sería: fueron ambos. Y, de esto queda evidencia en sus distintos documentos escritos sobre la materia y los textos que en coautoría hablaron de las primeras experiencias de las radios campesinas, y destacando el papel democratizador de la palabra que, en su época, los años cuarenta, le correspondió construir al fenómeno de las radios mineras de Bolivia. Si se pudo conocer de las radios mineras de este país e inscribirlas en la historia de la comunicación mundial fue justamente a raíz del trabajo académico e investigativo de ambos comunicadores.
A Reyes le correspondió ejercer junto a la docencia en temas como la radio, investigación de la comunicación, y el lenguaje de la imagen, el papel de Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, la primera carrera de formación superior de comunicadores y periodistas de este país, y que justamente este 2021 alcanzará sus 50 años. Siendo Director de Carrera impulsó una variedad de proyectos destinados a fortalecer las formas alternativas de la comunicación boliviana, entre ellas destacan los cursos de Profesionalización de Radialistas en Lenguas Nativas, los cursos de profesionalización de reporteros gráficos de La Paz, o el curso de profesionalización de periodistas deportivos, todos orientados a dignificar por entonces oficios que más se habían aprendido en la práctica. Y, así uno de los productos de sus ansiados proyectos fue la creación del SECRAD (Servicio de Capacitación en Radio y Televisión para el Desarrollo) de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, Unidad Académica Regional La Paz que fue creado en 1986 a resultado de un proyecto apoyado por la UNESCO. Fue justamente a Beltrán que le tocó el papel importante de ser el gestor del primer proyecto del SECRAD y así le gestión de su apoyo financiero que se consiguió a través del PIDC (Programa Internacional para el Desarrollo de las Comunicaciones) de la Unesco, con sede en París. A Beltrán le correspondió entre sus muchas tareas de funcionario internacional desempeñarse como Consejero Regional de la Comunicación e Información de la UNESCO para América Latina, institución a la que aportaría elementos inconfundibles hasta hoy como la noción de políticas nacionales de comunicación.
Dos voces ya no están entre nosotros, pero son voces que se siguen y seguirán escuchando, porque el trabajar por la comunicación, como lo hicieron Jaime Reyes y Luis Ramiro Beltrán, tiene la virtud de hacer de sus actores seres inmortales la palabra vive en los corazones de quienes los conocieron, leyeron sus textos, y sobre todo, siguen renaciendo entre nuevos seguidores, como es el caso actual de tantos jóvenes comunicadores que están en condiciones de enarbolar la bandera de la democratización de las comunicaciones, el derecho humano a la comunicación, y las siempre necesarias formas de una comunicación alternativa, democrática, pluralista e inclusiva. Esa es la voz que sigue sonando gracias a estos dos inolvidables comunicadores por los que brindamos un nuevo día de su nacimiento.
La Paz, febrero de 2021
Jlaa/2021

